martes, 14 de junio de 2016

Karl Landsteiner, aniversario 148

148 Aniversario de Karl Landsteiner, un nobel con muchos glóbulos…rojos…


Existen diversas formas de observar el mundo, en ocasiones descubrimos cosas que parecen diferentes y que al paso del tiempo pueden causar un cambio en la vida de la humanidad.

Así de simple y de sencillo se escucha, pero el trabajo de muchos científicos es lo que hace que las paginas del libro de la historia se llene cada día.

Este es un claro ejemplo, el de Karl Landsteiner, un médico austriaco que sentó las base para el descubrimiento de la sangre humana.

Karl Landsteiner nació en Viena tal día como hoy, 14 de junio, hace 148 años. Hijo de Leopold Landsteiner, abogado, periodista y editor, se quedó huérfano a los seis años y fue criado por su madre. Como curiosidad, se cuenta que guardó una 'mascarilla funeraria' de su madre colgada en la pared durante toda su vida.

Tras finalizar sus estudios primarios, Landsteiner se graduó en medicina en la Universidad de Viena en 1891. Ese mismo año publicó su primer estudio sobre la relación de la dieta con la composición de la sangre. Era un trabajador tan incansable que murió de un infarto en el propio laboratorio y no sólo hizo aportaciones a la hematología, sino también en anatomía patológica o bioquímica.

En 1875, Landois se había dado cuenta de que cuando los hombres recibían trasfusiones sanguíneas de otros animales, esa sangre de agrupaba y acababa por destruir los vasos sanguíneos. Entre los años 1901 y 1903, Landsteiner se dio cuenta de que una reacción idéntica ocurría también con la sangre de otros seres humanos y que precisamente esa era la causa de los shocks, ictericias y hemoglobinurias que se habían dado frecuentemente en intentos anteriores de transfusiones sanguíneas.

No solo eso, Landteiner se dió cuenta que había ciertas características sanguíneas que se heredaban y que podían llegar a usarse para determinar la paternidad de alguien cuando fuera dudosa.

No le hicieron demasiado caso hasta que, en 1909, consiguió identificar los cuatro grandes grupos sanguíneos que hoy conocemos (A, B, AB y 0) y demostró que las transfusiones dentro de esos grupos eran seguras. Landsteiner recibió el Nobel de Medicina por esto en 1930 y muy merecidamente.

Pocas veces cuatro pipetas en un laboratorio han tenido un impacto tan positivo en la historia de la humanidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario